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Italia romántica y cultural

por  Renato Sandoval Martes 23 de Agosto de 2011

Con miles de opciones para los visitantes, Italia se yergue como la quinta potencia turística del mundo. No es casualidad: posee el mayor número de bienes declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (45) y miles de sitios históricos: más de 95 mil iglesias; 40 mil fortalezas y castillos; 30 mil mansiones; 20 mil Centros Históricos y mil 500 conventos, así como 36 mil archivos y bibliotecas y cerca de 6 mil museos y sitios arqueológicos de relevancia mundial.

Y es que Italia es un conjunto de piezas artísticas donde el paisaje y la cultura viven en comunión natural con la historia y el arte, la arquitectura y el urbanismo: visitar esta nación es un viaje plagado de emociones que comienzan en la época de los antiguos romanos y griegos hasta llegar a nuestro tiempo, igualmente rico en atractivos.

Si bien tiene muchísimos sitios de belleza incomparable diseminados en sus 20 regiones, la visita obligada es a sus ciudades artísticas universalmente famosas: Roma, Florencia y Venecia.

 

Ciudad eterna

Localizada en el corazón de Italia, bañada por el mar Tirreno y las aguas del río Tíber, la Región de Lacio es rica en leyendas e historia, de ciudades de calles antiguas y de escenarios naturales de espectacular encanto. Justo aquí se localiza Roma, capital del país y también de la región.

Para descubrir por qué esta ciudad se ha ganado innumerables apelativos con el correr del tiempo —Ciudad eterna es el que mejor refleja su grandeza— es necesario recorrer sus calles para ir develando sus tesoros.

El núcleo de la ciudad es la Plaza Venecia con su Vittoriano, monumento dedicado a Víctor Manuel II, quien en 1870 hizo de Italia un reino unificado con capital en Roma. En lo alto de la escalinata se levanta el Altar de la Patria, en homenaje a los militares caídos en guerra.

Detrás está la Plaza del Campidoglio, diseñada por Miguel Ángel Buonarroti con los tres Palacios que delimitan el espacio y la estatua de Marco Aurelio en el centro. Aquí se encuentran los Museos Capitalinos, que recogen obras que representan la evolución artística y cultural de la ciudad.

Bajando la “cordonata”, construida con anchos módulos de piedra se llega a la Plaza dell’Aracoeli, enmarcada por la Iglesia de Santa María en Aracoeli en la cual trabajaron personajes de gran importancia en el ámbito artístico, entre ellos Pinturicchio y Donatello.

En la Via dei Fori Imperiali se puede distinguir la silueta de uno de los más conocidos monumentos del mundo, el Coliseo, símbolo de la capital. Andar entre sus gradas es transportarse hacia la época del Imperio Romano. Se construyó bajo el reinado de Vespasiano en el siglo I y fue terminado por Tito; se dice que su inauguración duró cien días y se mataron a cinco mil fieras.

Al lado está el Arco de Constantino, considerado el monumento en mejor estado de conservación. Desde este punto se llega al Palatino, una de las siete colinas de Roma y conocido por ser una de las partes más antiguas de la ciudad: cuenta la leyenda que ahí se encontraba la cueva de la loba Luperca, que amamantó a los fundadores de Roma: Rómulo y Remo. A un costado está el Foro Romano —antiguo centro civil y económico— y del otro el Circo Massimo.

Por el Viale Aventino se llega a la Pirámide de Caio Cestio, monumento funerario de inspiración egipcia. Hacia “lungotevere” se encuentran el Templo de Portuno y el Templo de Ercole Vincitore, dos de los edificios mejor conservados de la antigua Roma que se asoman a la plaza de la Bocca della Veritá (La boca de la Verdad) y la iglesia de Santa María in Cosmedin.

Otra de las calles que se ramifican desde Plaza Venecia es Via del Corso; a su izquierda está el Palacio Doria Pamphili y a la derecha se extiende la colina Quirinale, sede del palacio que lleva el mismo nombre y en el que reside el Presidente de la República.

A lo largo de esta calle se puede admirar la Fuente de Trevi, diseñada por Nicola Salvi en 1762, cuya figura central es Neptuno, flanqueada por dos tritones -se dice que si lanza una moneda dentro de esta fuente se garantiza el regreso.

También está la Plaza de España, famosa por su escalinata de Trinitá dei Monti: subiendo los 135 escalones que la forman se llega al Pincio, donde se aprecia Villa Medici, actual sede de la Academia de Francia en Roma y Villa Borghese, el tercer parque más grande de la ciudad que alberga en su interior al jardín del lago con el Templo de Esculapio, la Plaza de Siena, el Museo y Galería Borghese.

Desde la terraza del Pincio se admira la Plaza del Popolo y a la derecha la Basílica de Santa María del Popolo, con obras de Caravaggio, Pinturicchio, Andrea Sansovino y trabajos interiores de Bramante, Rafael y Gian Lorenzo Bernini.

Cerca de allí se encuentra la Plaza Navona que tiene en el centro la famosa Fuente de los Ríos de Bernini. Alrededor de esta zona se localiza la Iglesia de Sant´Ivo alla Sapienza, obra maestra del barroco; San Luis de los Franceses, con obras maestras del Caravaggio en su interior; Palacio Altemps, sede del Museo Nacional Romano que expone colecciones históricas de escultura antigua; la Iglesia de Santa María de la Paz, con frescos de Rafael en su interior y el Claustro de Bramante.

En barrio de Trastevere (significa “al otro lado del Tíber”) está la Basílica de Santa María, que luce unos característicos mosaicos en su fachada y el campanario conserva un mosaico que representa la efigie de la Virgen con el Niño Jesús.

Caminando hacia Borgo S. Spirito se llega a la Ciudad del Vaticano, el más pequeño estado del mundo con su espléndida Basílica de San Pedro y el célebre conjunto de columnas de Bernini.

En el interior de las murallas que circunscriben el área, además de la Plaza San Pedro, se encuentran los Museos Vaticanos, con obras de inestimable valor histórico y artístico, además de la Capilla Sixtina, así como las basílicas: San Giovanni In Laterano, S. Maria Maggiore y San Paolo Fuori Le Mura. En un edificio situado en la proximidad de San Giovanni se encuentra la Scala Santa (Escalera Santa), que según la tradición cristiana fue la que Cristo subió para alcanzar el lugar donde lo interrogó Poncio Pilatos antes de ser crucificado.

Una visita a la capital de Italia debe de incluir las Rutas de las Catacumbas —lugares de sepultura y más tarde refugio de los cristianos—, de los Castillos y del Vino.

 

Cuna del Renacimiento

Florencia, capital de la Región de Toscana —un territorio de costas, abundante naturaleza y ciudades milenarias—, es reconocida por la UNESCO como sitio Patrimonio de la Humanidad por la riqueza y belleza de sus monumentos.

Aquí se localizan exclusivos hoteles con ostentosas instalaciones y servicios personalizados, entre los que destacan The Westin Excelsior (www.westinflorence.com), ubicado en la Piazza Ognissanti con vistas espectaculares al famoso Ponte Vecchio, la Galería Uffizi y el Palacio Pitti. Ofrece centro de negocios con la más alta tecnología y acceso de alta velocidad a Internet, así como 171 habitaciones y suites decoradas para crear un ambiente acogedor gracias a sus exclusivas camas Heavenly Bed®.

En el Centro Histórico se puede corroborar esa designación, pues con sus innumerables obras de arte, los mármoles colorados de las iglesias y la esplendorosa arquitectura, exaltan el trabajo de famosos artistas quienes dejaron una huella indeleble en esta ciudad, reconocida como la cuna del Renacimiento.

Durante más de tres siglos, pintores, escultores y arquitectos —Miguel Ángel, Rafael, Botticelli, Donatello, Giotto, Brunelleschi, Vasari, Michelozzo y Battista Alberti, sólo por citar algunos— llenaron las calles, iglesias y palacios con sus mejores obras, que aún se pueden admirar.

Corazón de la ciudad, la Plaza del Duomo reúne un conjunto monumental de inestimable valor: el Duomo o Catedral de Santa María del Fiore, rico de obras de arte y coronado por la suntuosa cúpula de Brunelleschi; el Baptisterio de San Giovanni y el Campanario de Giotto, una obra de arte de la arquitectura gótica florentina. Completa la escenografía de la plaza la Loggia del Bigallo.

Detrás del Duomo se encuentra el magnífico Museo dell´Opera, donde se puede admirar una valiosa colección de obras de arte provenientes de la Catedral, del Baptisterio y del Campanario.

La Piazza della Signoria también refleja la vida civil de la ciudad; en ella se encuentran la Loggia della Signoria o dei Lanzi, del siglo XIV, adornada con famosas esculturas, la Fuente de Neptuno y el Palacio de la Signoria o Palazzo Vecchio, uno de los monumentos símbolo de la ciudad en el cual se encuentran algunas esculturas como una copia del famoso David de Miguel Ángel (el original está expuesto en la Galería de la Academia, que además cuenta con una importante colección de Filippino Lippi, Fra Bartolomeo Bronzino, Rodolfo del Ghirlandaio, Botticelli, Jacopo Potorno y Lo Scheggia).

La Plaza está rodeada por la majestuosa Galería Degli Uffizi, sede de uno de los museos más importantes y famosos del mundo, donde se encuentran obras de Botticelli, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y muchos grandes artistas más.

Otro de los sitios relevantes es la iglesia de Santa Croce, que alberga las tumbas y monumentos de diversos personajes italianos incluyendo a Miguel Ángel, Galileo y Maquiavelo.

También es posible admirar el puente Vecchio, el único que no resultó dañado durante la Segunda Guerra Mundial y que ofrece una de las mejores vistas del río Arno. Es el puente de piedra más viejo de Europa y un importante sitio para adquirir recuerdos del lugar.

El territorio que conforma la provincia de Florencia también merece una visita, ya que posee infinitas atracciones naturales y testimonios de la historia y del arte universal.

 

Esencia romántica

Bañado por las aguas del Adriático, en la Región de Véneto se encuentra uno de los lugares más románticos del mundo: Venecia, con sus canales navegados por góndolas, sus característicos puentes, monumentos, plazas y callejones estrechos.

Se puede visitar en barco o en góndola, por las aguas del Canal Grande, la vía principal de la ciudad: inicia en Punta della Dogana, antiguo puerto, hoy Centro de Arte Contemporáneo, conocido como Palacio Grassi.

Muy cerca se encuentra el Palazzo Venier de’ Leoni, que posee la colección de obras de arte más prestigiosas del siglo XX. Otros museos importantes son: las Gallerie dell’Accademia, en el majestuoso complejo de la Escuela Grande de la Carità que incluye también la homónima iglesia y el monasterio Ca’ Rezzonico, uno de los más preciosos edificios del Renacimiento, sede del Museo del 700 veneciano.

En el lado derecho del Canal Grande -que se puede alcanzar también a través del Puente de Rialto- se llega a la zona de los sestieri (barrios) de San Polo, Santa Croce y Dorsoduro, con algunos de los “campi” (plazas) más famosos de Venecia, rodeados por maravillosos edificios religiosos y aristocráticos: San Rocco, donde está situada una de las antiguas Grandi Scuole de Venecia; la Basílica Santa María Gloriosa dei Frari, uno de los complejos franciscanos más importantes; San Polo; San Giacomo dall’Orio con su iglesia al centro, decorada con obras del renacimiento; San Sebastiano, decorada por Paolo Veronese; San Pantalon; San Nicolò dei Mendicoli, con una de las iglesias más antiguas de la ciudad y Santa María della Salute.

El corazón de la ciudad es la Plaza San Marco —patrono de la provincia—, la cual está rodeada de obras de gran valor: el Campanario y la Basílica, con cinco portales, decoraciones en mármol y mosaicos; el Palacio Ducal, símbolo de la mejor época de la Serenísima (como también se le conoce a esta localidad); la Torre dei Mori y el Ala Napoleónica, donde está el Museo Correr.

Desde la plaza se ve la isla de San Giorgio Maggiore y el campanario que se eleva del complejo monumental del ex monasterio benedictino, obra maestra de los grandes arquitectos de la época, como Andrea Palladio.

A través del famoso Puente de los Suspiros se llega al barrio Castello, con varias obras maestras arquitectónicas y artísticas. En este barrio hay muchos monumentos notables: la Iglesia dei Santi Giovanni e Paolo, donde se celebraban los funerales de estado; la Iglesia de Santa María dei Miracoli, ejemplo de arquitectura del renacimiento; la Iglesia de San Zaccaria; la Iglesia de San Giovanni in Bragora, que se considera una de las iglesias más hermosas de la ciudad, y la Iglesia de Santa María Formosa, proyectada por Codussi.

En Cannaregio se encuentra el Campo della Madonna dell’Orto, al cual se asoman la antigua iglesia, decorada por el ilustre Tintoretto, y la Scuola dei Mercanti.

Otro magnífico ejemplo de la arquitectura del Renacimiento es la Iglesia de San Giovanni Crisostomo, última obra de Mauro Codussi. En el antiguo edificio aristocrático Ca’ d’Oro hay una preciosa colección de arte con obras de la escuela véneta.

Además, en la provincia de Venecia se celebran —en todos los meses del año— varios eventos, fiestas, festivales y representaciones culturales. Entre los más esperados, está el célebre Carnaval de Venecia con arte, música, diversión y antiguas tradiciones.

Estas son sólo algunos de los atractivos que se pueden disfrutar en la Serenísima, ciudad de romántica esencia.

Ultima modificacion el Martes 23 de Agosto de 2011 13:24
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